El término ‘millennial’ hace referencia a los jóvenes que alcanzaron la mayoría de edad en el nuevo milenio; es decir, a las personas nacidas entre 1981 y 1995.

Debido a la época en la que nacieron y se desarrollaron, los Millennials están marcados por dos principales factores: la tecnología y las expectativas. Por un lado, son personas flexibles y creativas, y por otro, son impacientes y presentan una tendencia a la frustración cuando sus expectativas no son completamente cumplidas. En la siguiente lista les dejamos series que pueden disfrutar con chicos de esta generación, y compartir conversaciones y nuestra sugerencia deliberadamente rica para tu noche de #PeliYPizza: Empanadas de Carne!

 

Pedila en tu sucursal habitual:

Gourmet Centro B° Martin Ov. Lagos P. Esther

 

 


Las series:

Sense8

Pueden decirse muchas cosas acerca de la obra de las hermanas Wachowski, menos que se duermen en sus laureles. Asombrosa en lo visual, arrojada en lo narrativo (aunque proclive a las resoluciones con gancho que dan por tierra con cualquier sutileza) y contagiosa en su entusiasmo sensual y diverso, esta serie plantea un antídoto trascendentalista para una sociedad amenazada con el aislamiento absoluto por los villanos de siempre (en su variante eugenésica). Esperando una despedida que clausurará la historia de sus personajes centrales, capaces de conectarse a distancia y conformar una especie de mente de colmena, es un gran disparador de conversaciones acerca de identidad y género.

The Killing

Los detectives Linden (Mireille Enos) y Holden (Joel Kinnaman) difícilmente sean condecorados. Sus desvelos -que suelen alcanzar el grado de obsesión y no siempre se mantienen en la legalidad- no están con los deseos de sus superiores de aumentar la tasa de condenas, calmar la sensación de inseguridad de los políticos o achicar el lapso de investigaciones de los burócratas -todos ellos presentes en cada caso-, sino con las víctimas. Oscura en su sensibilidad y exquisita en su complejidad psicológica -plasmada en actuaciones de antología- la serie de Veena Sud (como su sucesora, Seven Seconds) se anima a diagnosticar socialmente el delito y usar el policial como tratado filosófico.

Monty Python Flying Circus

Pocos ciclos pueden vanagloriarse de sorprender por su osadía casi medio siglo después de su estreno. Ver al azar cualquiera de los episodios del ciclo en los que la célebre agrupación británica conformada por Graham Chapman, Terry Gilliam, John Cleese, Eric Idle, Terry Jones y Michael Palin se burla de todas las instituciones de la entonces rigidísima sociedad de clases británica, de la reina a la propia BBC, es maravillarse con la multiplicidad de recursos y registros en su arsenal (del más pavote al más culto, con un largo desvío al surrealismo y el nonsense) y también identificar una larga lista de deudores contemporáneos que aún se alimentan de su anárquico talento para épater le bourgeois.

El ministerio del tiempo

A riesgo de tomar la contraria en el entusiasmo del público global, las series españolas no comienzan ni terminan con La casa de papel. Esta ficción de TVE, además de contar con valores de producción acorde con su ambiciosa propuesta-una dependencia secreta de la corona debe impedir alteraciones en la historia viajando a través del espacio y el tiempo-, imagina las vidas privadas de personajes muy públicos, desde los esperables Lope de Vega, el Cid o Picasso hasta Alfred Hitchcock y Chicho Ibáñez Serrador, y cómo las cualidades que les otorgaron la inmortalidad son, precisamente, aquellas que los harán blanco fácil de quienes quisieran abolir el progreso anulando sus luces.

Friends

En tren de unir a las nuevas generaciones con sus mayores, no hay ficción que pinte mejor de cuerpo entero a la generación X, con su idealismo y neurosis, ante millennials y centennials que esta sitcom sobre unos neoyorquinos que no conocen de redes sociales, tienen aburridos trabajos de oficina e insisten en casarse y planificar un futuro que no incluye la posibilidad de fortuna, fama o dominio global. En el tiempo que les insumirá devorar los cerca de 250 episodios disponibles -paradigma de la construcción clásica de personajes- los más jóvenes entenderán las dudas de sus mayores ante su visión del mundo. Y estos disfrutarán discutiendo hasta altas horas, cual test de revista añeja, si se es “un Ross”, “una Monica” o -temor- “una Phoebe”.

 

 

Fuente: La Nacion

 

Ganate una docena de nuestras deliciosas empanadas jugando en nuestro FB!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *